20 años con César Manrique: espíritu ecologista

La Fundación César Manrique, en el día que se cumplían 20 años de la muerte del artista, 25 de septiembre 2012, organizó un acto homenaje en el que se proyectó el largometraje-documental “Taro: el eco de Manrique” de Miguel García Morales (Tenerife -1978). Coproducida por Televisión Española, Televisión Canaria, Obra Social de CajaCanarias, Miguel Morales y DXT Producciones; en Alemania ha contado con la coproducción de Allary Film TV & Media.Idoya Cabrera - FCM - red

Se hace el silencio y escuchamos la hora exacta del accidente: 15 horas 30 minutos. El doloroso recuerdo es devuelto a la vida por la entusiasta voz del artista lanzaroteño. Manrique regresa a la isla en 1968 con una consolidada trayectoria;  se dio cuenta de que existía el peligro de la especulación y del caos y ya entonces auguraba un futuro pesimista. Luchó, protestó y denunció.

Este pintor matérico y colorista, torrente de ideas y recién llegado de Nueva York, decide convertir el paisaje singular de la lava del volcán de Tahiche en su hogar. Interpreta la naturaleza y desde el corazón dibuja la que se convertirá en su casa homenaje a la propia isla: “para ser vista y disfrutada”. Toda ella respira felicidad humana compartida por sus seres queridos, amigos y fieles perros.

García Morales nos transmite con total transparencia la personalidad vitalista, sencilla, divertida e intuitiva de César Manrique. En la presentación del libro “Lanzarote: arquitectura inédita” se observa que la simplicidad es su esencia. No se puede hacer más con menos – afirmaba el artista sobre las casas de Lanzarote. Deseaba extender la belleza de su tierra y sentía su potencial. Era sólo cuestión de encuadrar su paisaje en un paspartú.

El autor del documental recoge testimonios diversos de José Juan Ramírez, Fernando Gómez Aguilera, Santiago Hernández, Feliciano Luzardo, Antonio de León, José Manuel Curbelo, Luis Morales; el naturalista Joaquín Araújo y el arquitecto Frei Otto. Destacamos algunas impresiones como las del encargado de las obras de Manrique, Luis Morales, quien consideraba que en esa época eran constructores artistas; evoca a César como un enamorado de su tierra afirmando:“Aprendí a ver lo que no podía ver”.

Público FCM

Joaquín Araújo resalta el viaje coherente y estimulante de viajar desde la estética a la ética; cita al poeta Walt Widman “Avergüencensen Uds. de no parecerse a la naturaleza”.

Frases de César Manrique:

“El mayor negocio de un país es la Cultura de su pueblo”

“Soy optimista. Tengo esperanza en los hombres con fantasía, de buena voluntad, con entusiasmo”

“Soy un ciudadano del mundo, no provincial y cateto”

Por último intervino Miguel García Morales, muy emocionado, agradeciendo a toda la familia y colaboradores de la Fundación César Manrique su labor constante. Confesó que se había metido dentro de César para ser fiel al espíritu del artista. Expresó su anhelo de que esta película sirva para volver a revivir y de esta forma las generaciones futuras conozcan la figura del que definió como “Espejo y altavoz”. Alguien en quien fijarse y que ha velado por el respeto al paisaje de Canarias propiciando un desarrollo sostenible y apoyando con todo su esfuerzo divulgativo la conservación del litoral.

G. Morales

La palabra taro es un refugio que utiliza la gente del campo en Lanzarote para resguardarse y César Manrique explica en este documental su mundo durante una hora.

Recordamos las palabras de Pilar del Río sobre César Manrique en el libro «José Saramago: un retrato apasionado» (pág. 24)

Saramago me habla de César Manrique, el hombre que rescató Lanzarote de la agresión de los grandes abandonos, recuperando, para la mirada de quien sepa ver, lo que de más bello hay en la bella seca isla. Manrique, el canario diletante, parecido, en la dispersión exuberante de los talentos, al francés Cocteau o al portugués Olavo d´Eça Leal, virtuoso de múltiples instrumentos culturales: poeta, pintor, escultor, inventor, agente de gusto y de afecto, que dejó una Fundación, que legó un cierto modo de vivir, que trató a la naturaleza con el cuidado de quien mueve un cuerpo vulnerable y venerable. Visitaremos sus espacios recuperados, La Fundación, las grutas que desvendó, las esculturas de viento, los itinerarios que propuso a la curiosidad de otros, como si los otros formaran parte de sí mismo. Los antiguos decían que todo aquel que construye posee la mano verde: que crea, que hace proliferar, que nos entretiene, que nos hace pensar, que nos llena de júbilo.

Manrique fue un hombre con la mano verde.

lJuego

Esta imagen corresponde a la escultura “Sin título”  de la serie Juguetes del viento. Colocada a las 11 h en el día de su 20 aniversario en la FCM tras su restauración en Madrid (medidas 2,3 x 2,2 x 2,2 m).

Nota: El 27 de septiembre es el Día Mundial del Turismo. Sigamos el ejemplo de César Manrique para poder celebrarlo siempre en términos de sostenibilidad.